jueves, 30 de marzo de 2017

Desarrollo moral #1

En el proceso de socialización, el niño aprende a diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal, entre lo justo y lo injusto, a establecer juicios de valor y a resolver dilemas morales.
 La moral es el conjunto de principios, creencias y valores de una persona o sociedad en función del cual se regula la conducta.
 El desarrollo moral es el proceso madurativo con el que el niño interioriza dichos valores y principios y desarrolla mecanismos reguladores de la propia conducta.
 Esta definición engloba los diferentes enfoques desde los que se conceptualiza el desarrollo moral y son el psicoanalítico, el cognitivo-evolutivo y las teorías del aprendizaje social.

*El enfoque psicoanalítico explica el desarrollo moral desde lo afectivo. El niño adquiere las normas culturales porque son impuestas por personas que son significativas para él. Por lo tanto la moral no es innata, ni el resultado de un proceso de construcción por parte del niño, se origina en las experiencias afectivas que tiene.
La conducta moral está determinada por el miedo al castigo, a la pérdida del amor de los padres y al sentimiento de culpabilidad por no haber actuado de acuerdo a la norma.
Los autores más destacados de esta corriente son Freud y Erikson

*Las teorías del aprendizaje social explican el desarrollo moral a partir de la conducta moral que está determinada por factores ambientales, por las experiencias del niño y se adquiere por mecanismos de aprendizaje instrumental y vicario. Así, el niño aprende actitudes, valores y patrones de conducta a través de castigos y recompensas o imitando las conductas de personas que son significativas para él.
Por tanto, el desarrollo moral supone la adaptación a unas reglas externas y la interiorización de las mismas. La moralidad está determinada por la consecución de una recompensa o para asegurar que sus necesidades biológicas son cubiertas.
Bandura y Hoffman son autores de esta teoría.

*El enfoque dominante en las últimas décadas es el cognitivo evolutivo, que surge a partir de los estudios de Piaget y Kohlberg acerca de la evolución del razonamiento o juicio moral. El niño construye sus propias normas y valores morales. Este proceso de construcción está determinado por su capacidad cognitiva y las interacciones con el medio social.
Por tanto, desde esta perspectiva, el desarrollo moral consiste en la construcción del juicio moral; la moralidad está motivada por el deseo de ser aceptado socialmente.
Es universal desde un punto de vista cultural, porque todas las culturas comparten conflictos, roles, etc. Las normas y valores no se originan en la interiorización pasiva, sino que surgen en las diferentes interacciones sociales del niño con su entorno.