domingo, 18 de diciembre de 2016

Hábitos de autonomía #1

 Son un repertorio de comportamientos que adquiere el niño en interacción con el medio, para resolver por sí mismo rutinas de la vida cotidiana. Son actividades realizadas en diferentes contextos. Cuando el niño por sí mismo realiza aquellas tareas es un niño autónomo. La adquisición de estos hábitos supone ir progresivamente ganando en independencia. 
 Los hábitos de autonomía se trabajan desde que el niño nace por rutinas diarias. El niño aprende las habilidades necesarias para realizar estos hábitos de forma autónoma. En el proceso de enseñanza-aprendizaje es fundamental observar si el niño está preparado, y tener en cuenta si presta atención al modelo que le ofrece el adulto. 
 Hay que decidir qué le vamos a exigir, qué ayudas necesita, cómo se le va a enseñar. El proceso de enseñanza-aprendizaje consiste en presentar el hábito mostrándole cómo se debe hacer, propiciar varias ocasiones para que el niño pueda ponerlo en práctica, dar solo ayudas que necesita,etc. Este proceso debe ser acompañado de múltiples y variadas actividades y recursos. 
 Con los cuentos, el niño puede identificarse conductual y emocionalmente. Las técnicas más apropiadas son: el refuerzo positivo, el modelado, moldeamiento, autoinstrucciones, encadenamiento, economía de fichas y la técnica de Premack.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Psicomotricidad #1

La psicomotricidad se vinculaba a la patología. Según Dupré, existe una relación entre los transtornos de la mente y sus manifestaciones motrices. A finales del siglo XX, la psicomotricidad se empezó a entender como una actividad independiente.


1.1 Evolución

Heuyer difundió la reeducación psicomotriz y mostró la relación entre los transtornos motores, la inteligencia y la afectividad. Guilmailn realizó una intervención psicomotriz elaborando actividades y objetivos para personas con algún transtorno, y demostró que la educación psicomotriz va más allá de la educación física. Wallon, Gesell y Piaget destacaron el papel del desarrollo motor en la costrucción de la personalidad. Su mayor prestigio lo logró gracias a Picq y Vayer, cuando la psicomotricidad fue considerada una ciencia. Ajuriaguerra y otros acuñaron el término de reeducación psicomotriz, donde los transtornos motores dificultaban las relaciones de los niños con el medio y propusieron técnicas para mejorar. Acouturier y Lapierre crearon la psicomotricidad vivenciada, entendiéndola como la base de la educación y la reeducación. En España, nace en 1970 gracias a las escuelas francesas.


1.2 Características

El objetivo es el desarrollo global de los niños en las áreas motoras, cognitivas, afectivas y sociales. La definición de psicomotricidad es: son las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices en la capacidades de ser y de expresarse en un contexto psicosocial. Tiene un papel fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad. Se desarrollan distintas formas de intervención psicomotriz, que se aplican en los ámbitos preventivo, educativo, reeducativo y terapeútico. Estas práctivas conducen a la formación, titulación y perfeccionamiento de profesionales. Según García Núñez y Fernández Vidal, la psicomotricidad es el conjunto de técnicas que influyen en el acto intencional o significativo, para estimularlo o modificarlo, utilizando la actividad corporal y su expresión simbólica. Su objetivo es aumentar la capacidad de interacción del sujeto con el entorno.
                     

domingo, 23 de octubre de 2016

Cuentos #1

                               LA BRUJITA FLOR
Había una vez una brujita muy guapa y buena que se llamaba Flor. Vivía en una preciosa casita pintada con los colores del arco iris. La brujita todas las mañanas cuidaba su jardín con esmero porque lo que más le gustaba a Flor eran las flores. Su jardín desprendía un fresco y perfumado aroma y todas las personas que pasaban por delante se quedaban prendadas de tanta belleza.
 Una tarde Flor había ido a visitar   

a su tía, la brujita Violeta, y un
 grupo de niños y niñas se pusieron
 a jugar con una pelota delante de 
su casa, con tan mala suerte que 
ésta cayó dentro del jardín. Para
 recogerla todos saltaron la valla y
 pisaron las preciosas flores dejando el jardín de la brujita destrozado. Cuando Flor regresó y se encontró aquel destrozo, las lágrimas se agolparon en sus ojos y sintió que un enfado mayúsculo la llevaba corriendo a buscar su bola de cristal a la que preguntó:
- Dime, bolita preciosa, ¿quién ha podido destrozar mi precioso jardín? 
La bola le respondió:
 - Unos niños y unas niñas que, cuando estaban jugando a la pelota, le dieron tan fuerte que saltó la valla y se coló en tu jardín, y todos entraron a recogerla. 
Flor montó en cólera y por su boca salieron unas palabras mágicas: 
- Tururú rurutú, tábano, rábano, que los niños que destrozaron mi jardín se conviertan en gusanos. 
Y de repente todos los niños y las niñas que habían destrozado el jardín de Flor se convirtieron en gusanos. Las madres y los padres cuando vieron a sus hijos - gusanos se pusieron a llorar y a preguntarse la razón por la que sus preciosos retoños eran ahora vulgares orugas, hasta que un niño que no había podido jugar porque estaba en silla de ruedas, les contó lo que había pasado. Entonces los padres decidieron arreglar el jardín de la brujita Flor cuando ella no estuviera y todos llevaron macetas y plantas para reponer el daño que sus hijos habían causado. Cuando Flor regresó se llevó una grata sorpresa al ver como alguien había repuesto todas las plantas dañadas y le preguntó a su bola de cristal:
- Bolita mía, ¿quién ha plantado estas preciosas flores?
 - Las madres y los padres de los niños que tú has convertido en gusanos, y con sus lágrimas han regado tu jardín. - respondió la bola de cristal. 
Flor convirtió a los gusanitos en niños, pidió perdón por haberse enfadado tanto y anunció a todos que daría una gran fiesta. La fiesta duró toda la noche y a ella acudieron padres, madres, niños, niñas, animalitos del bosque, brujitas, hadas y duendes.
     Y tú no fuiste porque no quisiste.

domingo, 3 de julio de 2016

JUEGOS DE EXPRESIÓN #1

 Nombre del juego: La bola energética.
 Tipo de juego: juego de dramatización.
 Número de participantes: de 2 a 10.
 Edad/ curso: de 18 meses en adelante.
 Duración: 20 minutos.
 Espacio: interior/exterior.
 Objetivos: desarrollar la expresividad y la imaginación.
 Desarrollo: los niños se colocan en círculo. Uno de ellos lanza una bola imaginaria que pesa mucho a otro compañero. Al cogerla, haremos gestos como si la bola que atrapamos pesase mucho, y la lanzamos a otro compañero
 Material: esta actividad no requiere de material.
 Normas: ninguna.
 Variantes: en vez de lanzar la bola al compañero, podemos lanzarla al aire, e imaginar lo lejos que llegaría, o lanzar la bola con el pie en vez de las manos.
 Adaptaciones: no necesita adaptaciones.


Nombre del juego: El animal.

 Tipo de juego: juego de representación.
 Número de participantes: de 2 a 10.
 Edad/curso: de 18 meses a 6 años.
 Duración: 25 minutos.
 Espacio: interior.
 Objetivos: desarrollo de la expresión corporal y la dramatización.
 Desarrollo: cada niño escoge un animal que conozca y le sea familiar al resto de la clase. Uno por uno, los niños representan el animal escogido. Hará un sonido característico de ese animal e imitará sus movimientos. Después, toda la clase intentará adivinar qué animal es, y le representarán también. El juego acaba cuando todos los niños hayan imitado al animal escogido.
 Material: no requiere de material.
 Normas: ninguna.
 Variantes: pueden escoger otro campo, como medios de transporte o máquinas.
 Adaptaciones: no necesita adaptaciones.


 Nombre del juego: ¡Un saludo!

 Tipo de juego: de presentación.
 Número de participantes: toda la clase.
 Edad/curso: de 18 meses a 6 años.
 Duración: 15 minutos.
 Espacio: interior.
 Objetivos: conocer a los nuevos compañeros y familiarizarse con ellos.
 Desarrollo: los niños caminan por la clase. Cuando se encuentren dos de ellos, se saludan y se dan la mano. Después, dicen su nombre y se despiden.
 Material: ninguno.
 Normas: ninguna.
 Variantes: en vez de decir el nombre, diremos aficiones, nuestro color favorito...
 Adaptaciones: no requiere adaptaciones.